Foto: Arnaud de Wildenberg
El deseo inmoderado de poseer engendra la codicia, cuya sed insaciable,
absorviendo en el ser humano todos los principios de su actividad, le
arrastra hacia todos los medios para saciarla, por inicuos y reprobados
que sean. Fraudes, mentiras, usurpaciones, logrerías, infidelidades,
cohechos, sobornos; en una palabra, la prostitución de todas las ideas
de justicia y de todos los sentimientos de honestidad son compañeros
inseparables de este monstruo, y la fuente más copiosa de corrupción
y de miseria.
Otros dos vicios entre sí repugnantes suelen acompañar la codicia y
aumentar sus estragos; de una parte, la sórdida avaricia, que adquiere
sólo para atesorar, y atesora sólo para adquirir; que, insensible a los
males ajenos, y aun a los propios, va siempre en pos de un bien cuya
bondad y usos desconoce. De otra, con prodigalidad insensata desperdicia
los bienes con la misma locura que los apetece; devora después de los
suyos los ajenos, sigue siempre una ilusión que siempre se le aleja, y va
siempre tras de una sombra de felicidad, que nunca alcanza.
Gaspar Melchor de Jovellanos
Foto: Salgado
Adaptación de texto:
Jaumeromanic
…y al otro lado, los ojos de la
desesperación y el peso de la vergüenza. J.R.
Enlace:
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Y es que el mundo es igualito hoy y hace siglos. La codicia es otra enfermedad…pero del alma.Besos. Mayte.
Mi agradecimiento por vuestros comentarios que me recibo por correo y mensajería. Sé de vuestras dificultades paradejármelo aquí en el space… Todo se andará y pronto os podré recibir desde wordpress.Gracias, un abrazo.Jaume.
Si que he tingut en alguna ocasió problemes per a deixar-te un missatge, en esta ocasió per a saludar-te. Bon tema Jaume. Un abraç amb la meua estima.
La codicia, como lacra más destructiva de la sociedad humana.
prostituyendo la justicia, con fraudes , mentiras i sobornos.
La parte oscura de nuestra alma, si existe.
Avet blau
Impresionantes las imágenes y el artículo.
Eres un crac.